Fasnia patrimonio vivo
Acantilados y roques salpicados por las olas, barrancos donde se refugia la vida más sensible, jóvenes volcanes tapizados de picón...

Fasnia patrimonio vivo (II)
Acantilados y roques salpicados por las olas, barrancos donde se refugia la vida más sensible, jóvenes volcanes tapizados de picón...

Ayuntamiento de Fasnia
La sede de la corporación municipal en el casco urbano
Fasnia, Casco Urbano
Imágenes del Casco Urbano del Pueblo de Fasnia. 

Fasnia y la costa, Los Roques de Fasnia
Imágenes de la costa de Fasnia y sus núcleos de población costera

Fasnia y la costa, sus playas
Imágenes de la costa de Fasnia y sus playas

Fasnia y la costa, Las Eras
Imágenes de la costa de Fasnia

Altos de Fasnia, La Zarza
Imágenes de las zonas altas del Municipio de Fasnia donde se situa el Barrio de La Zarza

Fasnia, otras zonas de población
La Sabina Alta, La Sombrea y Cruz del Roque, imágenes de los altos del municipio de Fasnia y sus otras zonas de población

Fasnia y la cumbre, Archifira
Área Recreativa "Chifira" Cumbre de Fasnia

Fasnia y la cumbre, Los Cazadores
Área Recreativa "Los Cazadores" Cumbre de Fasnia

Fasnia y la cumbre, Fuente Nueva
Área Recreativa "Fuente Nueva" Sabina Alta

Fasnia 
Panorámica del Municipio

Naturaleza

 

La naturaleza en Fasnia es sobria, valiente, pero también se regala en explosiones de delicadeza y encanto en pequeños rincones de su geografía.        

Aridez, Ésa es la primera impresión que produce Fasnia.Un terreno blanquecino cubierto por la roca pumítica de la tosca, que cae en abrupta pendiente dede la cumbre hasta el mar. Atravesando por profundos barrancos que dejan ver, capa a capa, las sucesivas coladas que formaron la isla.

Una mirada más atenta nos permite descubrir como, incluso aquí, la vida estalla en pequeños milagros, plantas y animales que se han adaptado a la escasez de lluvia, al fuerte sol y al viento constante.

La realidad natural de Fasnia es múltiple y variada. Costas acantiladas y playas de arena negra y callado azotadas por la maresía, lomos de tosca donde solpla continuamente el viento, llanuras de la cumbre con frecuentes heladas invernales, recodos húmedos enrre los paredones de los barrancos, oscuros volcanes de picón... Cada rincón posee sus especiales características y alberga una vida propia. 

 

Entre Los Roques de Fasnia y las Eras, la costa es acantilada y el mar bate con violencia produciendo una fina niebla salada. Aquí se encuentra el Sitio de Interés Científico del Acantilado de la Hondura, estrecho espacio natural protegido de apenas cien metros de ancho. Este Sitio posee una gran importancia ya que en él crece una interesante vegetación halófila de la cual destaca una pequeña planta endémica de Tenerife y Gran Canaria, la Atractykis preauxiana.Actualmente, esta especie se encuentra en peligro de extinción debido a la progresiva alteración que ha sufrido su hábitat, y a la accion de los conejos y cabras. Al tratarse de una de las especies más raras de nuestra flora, es necesario respetarla al máximo para evitar que desaparezca para siempre. 
José García Casanova

 

En la costa se retuerce el tronco de la tabaiba dulce y brotan pequeñas matas de nombres con sabor a sal como la lechuga marina o las uvas del mar. Desde aquí hasta la cumbre se van sucediendo distintos paisajes. La diversidad de vida es asombrosa: cardones y lavandas, el curioso nido del hornero, jaras e inciensos, la majestuosidad del vuelo de la aguililla, pinos y codesos... hasta llegar al estallido de perfumes de la retama en lo más alto del municipio. Pero es al abrigo de los barrancos donde florece la vida más delicada. En ellos, entre imposibles caprichos de roca, se encuentran especies que cada vez son más difíciles de contemplar. Barrancos como el de Herques, La Linde o la Gambuesa representan el refugio de múltiples formas de vida.
 

 

El Barranco de Herques ha sido declarado Monumento Natural por la importancia de la vida que alberga y la belleza de sus formaciones geológicas. 

La naturaleza no se detiene. 

No hace ni trescientos años que surgió la oscura silueta de Montaña Negra , un conjunto de volcanes de diversas formas y dimensiones que se erigieron entre los temblores, gases y lenguas de fuego en la parte más alta del municipio. Estos nuevos territorios representan una prueba más a superar por la increíble capacidad de adaptación que tiene la vida.

 

Montaña Negra Las cosas permanecieron así hasta el 5 de enero de 1705, cuando el sol fue totalmente oscurecido por las nubes de humo que aumentaron continuadamente e incrementaron el terror de los habitantes. Antes de la noche, todo el país, en tres leguas a la redonda, quedó envuelto en llamas por la corriente de fuego líquido, con la rapidez de un torrente, en todos los sentidos (...). Lo que aumentó tremendamente el horror de la escena fue la violencia de las sacudidas que no cesaron ni una vez... El ruido del volcán se oyó a veninte leguas mar adentro y se afirma con crédito que el mar se sacudió aquella distancia con tal violencia que alarmó a los marinos. 

 

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